Cada vez que alguien dice «qué cobarde, se suicidó», está demostrando que no entiende nada sobre el suicidio.
Mito 1: «El suicidio es de cobardes»
Falso. La persona que llega a ese punto no está tomando el camino fácil. Está experimentando un dolor tan intenso que su mente no encuentra otra salida. No es cobardía. Es desesperación absoluta.
Mito 2: «Quien habla de suicidarse no lo hace»
Peligrosamente falso. La mayoría de las personas que se quitan la vida dieron señales previas. Cada amenaza o comentario debe tomarse en serio.
Mito 3: «Preguntar sobre suicidio puede dar ideas»
Falso. Preguntar directamente «¿estás pensando en hacerte daño?» no planta la idea. Al contrario: abre una puerta para que la persona hable y pida ayuda.
Mito 4: «Solo las personas con enfermedades mentales se suicidan»
No siempre. Cualquier persona bajo suficiente presión, sin herramientas para afrontarla y sin red de apoyo, puede llegar a ese punto.
Mito 5: «El que se quiere matar, lo hace y ya»
Falso. La mayoría de las personas con pensamientos suicidas son ambivalentes: una parte quiere vivir. Por eso la intervención a tiempo salva vidas.

¿Qué decir en lugar de juzgar?
– «Estoy aquí para ti»
– «¿Cómo puedo ayudarte?»
– «Tu dolor es real y me importa»
– «Busquemos ayuda juntos»
Línea de la Vida: 800 911 2000
Equipo de T2S1
