Hace más de 500 años, Nicolás Maquiavelo escribió en «El Príncipe» un consejo que hoy sigue siendo vital:
«El príncipe prudente debe rodearse de hombres de buen juicio a los que dará la libertad de decirle la verdad.»
¿Por qué es tan importante?
Porque el poder atrae aduladores. Y los aduladores destruyen líderes.
Cuando nadie te dice la verdad:
– Tomas decisiones basadas en información falsa
– Tus errores se multiplican sin que nadie te corrija
– Te desconectas de la realidad
– Caes sin ver venir el golpe
Cómo aplicarlo en tu vida laboral:
1. Busca una persona que te diga las cosas como son
2. No castigues a quien te da malas noticias
3. Pregunta activamente: «¿Qué estoy haciendo mal?»
4. Distingue entre crítica destructiva y retroalimentación honesta
5. Agradece a quien te confronta con respeto

La trampa del éxito
Entre más éxito tienes, más personas te dicen lo que quieres escuchar. Los verdaderos aliados son quienes se atreven a decirte lo que necesitas escuchar.
La señal de alerta
Si todos a tu alrededor están siempre de acuerdo contigo, algo está muy mal. O te rodeas de cobardes, o te has vuelto tan intimidante que nadie se atreve a contradecirte.
Un líder que solo escucha halagos está caminando hacia el precipicio con los ojos vendados.
Equipo de T2S1
