Qué pasa en el cerebro de los niños durante un berrinche

Los berrinches tienen su explicación científica. Esos gritos, pataletas y llanto descontrolado es el resultado de conductas evolutivas propias del desarrollo de nuestros hijos frente a situaciones de frustración, impotencia o malestar. En el cerebro también hay una serie de transformaciones

A nivel emocional empieza a descubrir independencia

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Entre los 2 y 3 años de edad el niño va ganando autonomía, descubre que puede tomar sus propias decisiones y empieza a decir no para poner un límite a los adultos. Quiere construir su propia identidad pero no sabe cómo manifestarla, sus recursos lingüísticos son limitados. Los berrinches son el reflejo o lucha interior del niño que no sabe cómo gestionar.

¿Y qué pasa en el cerebro?

A esta edad, la corteza cerebral de los niños está desarrollada en la zona que permite mantener la atención o intención en un tema concreto, pero no está completamente formada la capa del cerebro que le permite controlar sus emociones.

De acuerdo con Álvaro Bilbao, en el libro El cerebro de los niños explicado a los padres,  explica que los niños no tiene suficientes neuronas dopaminérgicas, células nerviosas del cerebro que producen dopamina, y que permiten inhibir estados emocionales intensos. Para que sea más claro, es como si un coche no tuviera frenos. Cuando una región del cerebro se estimula por alguna emoción como la frustración o la tristeza, el niño no puede dominar su estado de ánimo y una manera de calmar esa tensión es con el llanto, la pataleta o los gritos para conseguir lo que quiere.

Piensa un poco en cómo gestionas tú las emociones. Cuando tenemos ira o frustración salimos a correr o a hacer ejercicio, eso activa la dopamina que es una fuente de calma. En el caso de los niños el sistema nervioso parasimpático está activado y recurren a los movimientos para descargar la emoción. Cuando el niño llora se produce serotonina para tranquilizarlo, es una reacción biológica que sirve para que se calme.

¿Es normal?

Entre los 2 y 3 años es una conducta tan natural como hacerse del baño, pero en caso de que sea continuado, sin posibilidad de calmarse y va acompañado de otras manifestaciones, puede ser síntoma de algún trastorno. Cuando los episodios de irritabilidad y arrebatos de conducta son más de tres veces a la semana, habría que indagar otras causas.

Cuando la conducta de berrinches perdura, incluso a los 6 o 7 años, pueden ser una herramienta de control de los niños. Estaríamos hablando de que no es un berrinche secundario sino instrumentalista, es decir, cuando ven que los padres ceden, utilizan este medio para lograr lo que quieren.

¿Qué hacer ante un berrinche?

No le grites, no lo castigues, tampoco lo dejes solo. Quédate a su lado, intenta distraerlo con otra cosa o simplemente dale tiempo con paciencia y amor. Dale un abrazo y dile que estás con él y que esperarás a que se tranquilice.

Original.

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