Hace más de 500 años, Nicolás Maquiavelo escribió en «El Príncipe» (Capítulo XVIII) una idea que hoy aplica perfecto al trabajo:
«Es necesario ser zorro para conocer las trampas, y león para espantar a los lobos.»

¿Qué significa esto en tu vida laboral?
Maquiavelo explica que el león solo no basta: es fuerte pero no ve las trampas. Y el zorro solo tampoco: es astuto pero no puede defenderse de los lobos. El éxito está en combinar ambos.
El Zorro: La astucia
- Observa antes de actuar
- Detecta quién es aliado y quién solo finge serlo
- Lee el ambiente político de tu oficina
- No caigas en trampas de chismes, promesas vacías o «oportunidades» sospechosas
- Piensa dos veces antes de hablar en juntas
El León: La fuerza
- Pon límites claros cuando te quieran pasar encima
- Defiende tu trabajo y tus ideas con firmeza
- No permitas que te roben el crédito
- Di que no cuando sea necesario
- Hazte respetar sin necesidad de gritar

El error común:
Ser solo zorro te vuelve calculador y pasivo: ves el peligro pero no actúas.
Ser solo león te vuelve impulsivo: actúas sin medir consecuencias.
La clave está en el equilibrio.
Lo que Maquiavelo nos enseña:
En el trabajo hay «lobos» (personas que buscan aprovecharse) y hay «trampas» (situaciones que parecen oportunidades pero no lo son).

Tu trabajo es desarrollar la vista del zorro para detectarlas, y la presencia del león para que no se atrevan a atacarte.
No seas presa. Pero tampoco te conviertas en lo que odias.
Equipo de T2S1
