¿Motivos para ir a terapia?

¿Motivos para ir a terapia?

Para muchos el acudir a terapia tiene algunas complicaciones, principalmente por varios tabúes, hay una idea generalizada de que las personas que acuden a terapia es porque tienen “problemas” o están “locos”, o que no van a pagar por ir a “platicar con alguien”, aspectos completamente erróneos.

Otro detalle es el miedo de ser juzgado, o la desconfianza de abrir sus emociones con un extraño por el miedo a que se lo cuente a alguien conocido; lo curioso es que aun ahora que hay mayor aceptación todavía existen una gran cantidad de conceptos erróneos sobre lo que realmente significa acudir a terapia o hablar con un profesional.

Por desgracia, esta idea ha permanecido por mucho tiempo, y estos mismos estigmas son, a menudo, el principal motivo por el cual las personas no se deciden a ir a terapia. Pero la realidad es muy diferente, yo mismo he cambiado de idea al respecto, luego de tener que acudir a un terapeuta como parte de mi formación; admito que fue algo muy difícil, no era alguien que compartiera lo que sentía fácilmente, pero luego me di cuenta que es importante para reconocer tus propios recursos y afrontar de una manera más consciente los problemas que se pueden presentar en tu vida.

Razones para acudir a terapia

Dicho el por qué las personas no quieren acudir a terapia, es importante reconocer cuales podrían ser las razones para iniciar un proceso, algunas pueden ser bastante obvias, pero es necesario reflexionar acerca de cuándo puede ser un buen momento para tomar el teléfono y decidirnos a realizar los cambios necesarios en nuestra vida.

Una pérdida

Ya hemos hablado anteriormente de los conflictos emocionales que se presentan cuando hemos sufrido una perdida, en ocasiones hay factores que nos permiten sanar por nuestra cuenta, no obstante, otras ocasiones es necesario solicitar ayuda. Ya sea una muerte, una separación, o un despido, hace que se sacuda todo, y esto es a causa de que no podemos ver cómo realizar un duelo saludable.

Un duelo que no se ha sabido llevar puede convertirse en un duelo patológico, el cual puede conducir a problemas emocionales más largos e intensos. Un profesional en terapia puede ayudar a encontrar la forma más apropiada de manejar las emociones que aparecen como respuesta a esta perdida.

Un cambio en nuestra vida

Dentro de nuestra vida se presentarán grandes cambios, ya sea los más evidentes como la maternidad y la paternidad, mudarse a otro país (o simplemente mudarse), comenzar un nuevo trabajo o una nueva carrera, etc. Todo cambio tiene una dosis necesaria de estrés o situaciones difíciles. En las sesiones de terapia, se puede trabajar el desarrollo (o identificación) de habilidades y estrategias que nos ayuden a eliminar o controlar los eventos estresantes o cambios vitales. Además, de que puede ser de ayuda para identificar nuevos objetivos y desarrollar un plan para lograrlos.

Manejar emociones

En ciertos momentos, podemos experimentar emociones que no sabemos manejar, ya sea porque no nos enseñaron o porque las hemos reprimido mucho tiempo, para que se presenten no es necesario que ocurran grandes desgracias o cambios, muchas veces la vida cotidiana ofrece un poco de presión, misma que se acumula hasta que logra salir por medio de sentimientos o pensamientos negativos. Si puedes observar que esto va a terminar mal, es recomendable iniciar antes de que se dé la explosión de emociones, cosa que tampoco estamos acostumbrados a hacer, pues aun cuando sabemos que hay algo que puede terminar en un problema no buscamos ayuda hasta que todo se sale de nuestras manos.

 Pensamientos invasivos

Siempre estamos pensando, pero hay pensamientos que buscan permanecer más en nuestra cabeza, y que su presencia causa algún malestar físico o emocional, el quitar la atención a estos pensamientos puede convertirse en un problema mayor. Las emociones negativas, normalmente traen consigo pensamientos negativos, y el prestarles mucha atención puede sabotear nuestra vida, de no ser tratados con la ayuda de un profesional, pueden acabar mucho peor.

Miedos

En algún momento hemos sentido temor de realizar algo, y podemos darnos cuenta que los miedos pueden llegar a interferir significativamente en nuestro día a día, o impedirnos hacer cosas que realmente nos gustaría experimentar. Con la ayuda de un profesional, es posible comenzar a superar nuestros miedos y conseguir metas.

Recuperar la motivación

Cuando no alcanzamos una meta u objetivo es común perder la motivación, y esto aplica a todo en nuestra vida, podemos dejar de sentirnos bien con situaciones que antes nos hacían sentir bien; esto puede ser el principal indicador de que algo nos está pasando. Ese es el momento de buscar la ayuda para aclarar nuestra situación.

Sentirnos solos

Paradójicamente, la comunicación virtual ha ocasionado un sentimiento de soledad en algunas personas, y este es uno de los sentimientos que afecta a mayor número de personas. La terapia, tanto individual como grupal, nos puede ayudar a lidiar con estos sentimientos y cambiar de perspectiva.

Mejorar nuestras relaciones

Dentro de las relaciones de pareja es común encontrar algún tipo de conflicto, o una manera incorrecta de comunicación, en estos casos la terapia puede ayudar a encontrar la manera de conciliar, identificar que aspectos ocasionan fricciones y lograr conseguir un dialogo sano, el cual repercute en la vida sexual, la confianza, y en un plan de vida que incluye ambas visiones, evitando una problemática mayor.

Control

Bajo algunas circunstancias experimentamos una sensación desagradable al darnos cuenta que no tenemos el control, tanto si lo teníamos o nos dimos cuenta que nunca lo tuvimos, en este sentido la terapia ofrecerá técnicas y recursos necesarios para afrontar esta situación, y al aceptar esa realidad dar pie a un cambio de vida.

Hablar con alguien

Este es el punto más importante, la terapia proporciona un ambiente donde el dialogo se fortalece de una manera sana, sin prejuicios, aclarando cada situación, brindando una mejor perspectiva. Algo que en general no estamos acostumbrados a tener, y puede ser de gran ayuda acercarse a alguien que no solo te escuchara, sino que te acompañara para que veas con mayor claridad los aspectos de tu vida, te de herramientas para modificarla y este ahí mientras realizas este proceso de cambio.

“Cuando no somos capaces ya de cambiar una situación, nos enfrentamos al reto de cambiar nosotros mismos”. Victor Frankl.

Original.

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