Elogio de la debilidad

Alexandre Jollien

Traducción: Josep María Jarque
RBA Libros 2001

 

El filosofo Alexandre Jollien concluye una pequeña autobiografía de la siguiente manera: “Hoy en día trato de vivir plenamente las tres vocaciones que me dio la existencia: ser padre de familia, persona discapacitada y escritor”. Estas palabras, Alexandre Jollien las escribe tras años de una lucha excepcional en contra de la parálisis cerebral y sobre todo en compañía de su discapacidad.

 

Elogio de la debilidad; puerta ideal para meterse al mundo de Alexandre Jollien; 17 años vividos en un centro especializado; las amistades que forjó, los enfrentamientos con el personal profesional, las barreras y la rebelión en contra de un sistema injusto. Elogio de la debilidad; la fuerza de la vida que se impone. Jollien se vuelve en su primer libro un combatiente, un aprendiz de la felicidad, un filósofo.

 

Elogio de la debilidad no es un “manual”, plantea la lucha contra la resignación; todo hombre tiene la obligación de rebelarse en contra de las injusticias. Ser consciente de las debilidades propias permite a cada uno salir de ellas, usarlas para crecer y volverse Hombre. Jollien revive y dialoga con Sócrates, el cual, tras escuchar su historia y sus anhelos le pide interrogarse sobre su “normalidad”. Jollien se encuentra incapaz de dar una definición válida y descubre que “uno no nace Hombre, sino que se vuelve Hombre”. El ser humano escapa a toda definición: definirlo es reducir su capacidad a ser una persona única.

 

En una entrevista sobre el libro el autor dice: “Entre discapacitados yo no me sentía discapacitado, es a partir de la instauración de una norma cuando aparece el discapacitado y la gente menos eficaz. […] demuestra que no hay respuesta sobre la norma, el hombre sigue siendo un misterio y es peligroso poner etiquetas para expresar esta idea. Cada cual es único, y por tanto anormal”.

 

Con la lucha necesaria para alcanzar metas aparece la alegría, la cual a su vez se vuelve motor para seguir adelante. Incluso la alegría puede surgir en lo trágico, en el sufrimiento y a pesar de que sea más difícil percibirla, existe. Esta constatación la hace el autor tras analizar su propia historia.

 

Jollien imagina la relación entre el educador y la persona discapacitada como un intercambio, en el cual la persona discapacitada ve en el educador un reflejo de sus propios anhelos.

 

En el sitio de Alexandre Jollien (en francés) puedes descubrir sus otros libros y crónicas así como los autores y pensamientos que lo inspiran: http://www.alexandre-jollien.ch/

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