Desde el primer día, quizás escuche usted aquello de expectativas realistas. Inicialmente, quizás fueron los profesionales de la medicina quienes advirtieron que debido a un diagnóstico médico, debería usted bajar sus expectativas para evitarse un desconsuelo. Durante una evaluación para un preescolar, pueden haberle informado que su hijo no cumplía con las competencias establecidas para su edad y que debería bajar usted sus expectativas en relación a su desempeño escolar o quizás inclusive sus expectativas en relación a su participación en ambientes escolares integrados. Durante una reunión con el maestro, éste pudo haberle sugerido ser más realista… que debiera aceptar, por ejemplo, la ubicación de su hijo en un salón diseñado para niños autistas e igualmente aceptar las nociones preconcebidas de este maestro en relación a estos niños…
Todos hemos sido alertados en alguna oportunidad sobre ser realistas en nuestras expectativas… esto basado en la apreciación de otras personas en relación a nuestras habilidades y potencialidades.
Cada especialista tiene un repertorio de conocimientos y experiencia que le sirven de fundamento para emitir su opinión. Sin embargo, ninguno lo conoce usted a fondo, ni a su hijo o su familia… puede que los especialistas conozcan sobre la afección física o cognitiva, pero conozcan poco sobre quien es realmente usted o su hijo… su personalidad, ambiciones, metas y motivación. Ellos pueden conocer sobre ciertas barreras que surgirán en relación al cumplimiento de sus metas y pueden recomendarle modificar sus objetivos. Ahora bien, si usted acepta esas recomendaciones, reduciendo sus expectativas, esas expectativas disminuidas pueden cumplirse.
La mayoría de nosotros nos comportamos acorde al nivel de expectativas que se establezcan. Si nos dicen que nuestro nivel de lectura nunca sobrepasará el de un cuarto grado y nos ubican en un salón donde las expectativas para los alumnos son justamente esas, probablemente nuestro nivel de lectura no sobrepasará el de un cuarto grado. Con frecuencia, nuestros logros son más bien el reflejo de las expectativas y del entorno que de nuestro verdadero potencial…
La mayoría de nosotros compartimos aspiraciones similares: alcanzar nuestro máximo potencial, participar en la vida de nuestra comunidad, disfrutar de un empleo productivo…
Evidentemente existen limitantes – económicos, de competencias, académicas, de experiencia previa – pero nuestra sociedad afirma el derecho de sus ciudadanos de aspirar a hacer de sus vidas lo que deseen… Esta libertad debe aplicarse igualmente a las personas con discapacidades.
Expectativas irreales… ese esquema de pensar ciertamente puede llevarnos al desconsuelo, al fracaso, o una falta de autorealización. Pero también son esas aspiraciones las que nos motivan a aplicar todas nuestras habilidades para alcanzar nuestro máximo potencial. Resulta en nuestro mejor interés promover expectativas elevadas.
uente: Computer Resources for People with Disabilities, A guide to Exploring Today`s Assistive Technology. Producto editorial de The Alliance for Technology Access. Traducción resumida del extracto publicado en Exceptional Parent

It was a surprising performance, considering that both brothers threw for more than 400 yards in Week 1, marking the first time that two quarterbacks had met in a game after doing that.
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The job is Melancon s, and next in line behind him is Kyle Farnsworth. That won t change in the next two weeks.
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Watt couldn’t be happier to have him back on the field. «If they’re going to try to do a little game-planning around me, Cushing will make them pay,» Watt said. 2. INCONSISTENT OFFENSE: The Titans put together some good drives, highlighted by the 99-yard march they made to take a 17-16 lead early in the fourth quarter.