Control de la lengua en los niños con síndrome de Down. ¿Cuáles son las causas, qué debemos tener en cuenta?

Control de la lengua en los niños con síndrome de Down. ¿Cuáles son las causas, qué debemos tener en cuenta?

“Cómo hago para que mi hijo aprenda a controlar la lengua?” Debe ser la una de las preguntas más comunes cuándo se tiene un hijo con síndrome de Down.  Es una de las preocupaciones más naturales de los padres y las familias, ya que de cierto modo uno de los prejuicios más marcados de esta condición es la falta de control de la lengua y es la primera idea que a muchos se nos viene a la cabeza cuando nos confirman la condición de nuestros hijos.

Como siempre digo, cada niño es único y necesita de un grupo de profesionales para determinar sus necesidades y crear un plan individualizado e integral que permita que el niño siga los pasos naturales de su desarrollo para por ejemplo, aprender a conrolar la lengua.

No todos los niños con síndrome de Down tiene este problema; y tampoco es una característica exclusiva de esta condición. A continuación algunas respuestas y consejos para ayudar a tu hijo sin presión.

 

Yo tengo dos hijos con síndrome de Down. Mi hijo Emir si tuvo problemas para controlar la lengua, así como tardo más tiempo en estabilizar el cuello y aprender a tragar y masticar.

Mi hija Ayelén nunca sacó la lengua, y su desarrollo físico fue paralelo o muy cercano al de un niño típico. Comió, masticó y comenzó a decir palabras a una edad más avanzada que Emir, pero entre ambos hubo una diferencia muy marcada, que fue la salud.

Emir nació muy debil, con poco peso, necesito oxígeno por varios días y presentó tortícolis y cabeza plana. Sufrió de una anemia severa cuando tenía sólo 8 meses de edad y hasta que cumplió los 2 años prácticamente no sabía masticar. Recibía terapias 3 veces a la semana y tenía controles mensuales debido a la anemía. Siempre tuvo problemas respiratorios,  que no sólo afectaban su apetito, también su descanso y por tanto su energía.

Emir respiraba por la boca la mayor parte del tiempo. Dormir más de tres horas no era fácil para él, y lo mismo a la hora de tomar el pecho. Tomaba leche por periodos cortos, se cansaba y dormía. Durante varios meses seguimos el horario de un bebé recién nacido con él.

A los dos años decidimos operarlo de las amígdalas y en su caso en particular fue una operación que le cambió la vida. En esa misma cirugía le pusieron los tubitos para los oídos por primera vez  y a partir de ahí todo cambió para bien. Reduciendo las constantes infecciones, aclarando su audición y el paso del aire, fue como Emir comenzó a sentirse mejor y motivado a aprender y a crecer.

Muchas veces no consideramos la conexión que una cosa tiene con la otra, pero el primer consejo para que tu hijo aprenda a mantener la lengua bajo control, es:

- LA RESPIRACIÓN.- Mientras tu hijo no respire correctamente (que es muy común en los bebés co síndrome de Down), no se sentirá cómodo, no tendrá el descanso necesario y por tanto no tendrá la energía que necesita para avanzar hacia el próximo paso.

Consejos para que tu hijo respire lo mejor posible

- Manten la nariz de tu hijo siempre limpia utilizando gotitas salinas o suero fisiológico y una perilla. Hazlo la mayor cantidad de veces al día. Mientras más limpia esté naríz menos oportunidades hay de que tenga infecciones que se desencadenen en problemas de oídos.

Nunca alimentes a tu hijo en acostado. Trata de ponerlo lo más posible en posición sentado sosteniendo su espalda y cuellito con tu brazo hacia arriba. Eso evitará que los líquidos pasen a sus oídos o naríz causando infecciones.

- Siempre quítale a tu niño los gases después de comer. Es importante en todos los niños, pero en este caso en particular puedes estar salvándolo de reflujo y de infecciones a causa de los mismos.

- Se aconseja que los niños no duerman sobre almohadas para evitar riesgos de asfixia, pero lo que si puedes hacer, es poner una almohada bajo el colchón sobre el área de la cabeza y otra bajo el colchón sobre el área de los pies. Esto hara que se forme una pequeña V que mantendrá a tu niño en una posición que favorece la digestión y evita que los líquidos se alojen en la sinus.

- EL DESARROLLO INTEGRAL.- La lengua no es un músculo independiente, es parte de la boca y del cuerpo de tu hijo. Se ve afectada por el bajo tono muscular integral, pero principalmente por la falta de músculo en la boca, la mandíbula y el cuello.

Desarrollo Integral

Aquí es dónde las terapias juegan un rol importante, ya que la mezcla de las tres es la que ayuda a que tu hijo se desarrolle paralamente. Es importante que comprendas que mientras tu hijo no tenga control del cuello, muy probablemente no lo tendrá de su mandíbula y por tanto de la lengua.

El equipo de terapistas trabajará contigo y con tu hijo para crear un plan individualizado para él. Si no tienes un profesional al alcance de tu bolsillo, recuerda que el ejercicio base de desarrollo de cualquier niño es el tiempo sobre su estómago. Debe darse poco a poco, a través del juego y sin presiones. Es así como los niños ejercitan los músculos del cuello y la espalda.

Riendo, jugando, imitando, chupando y masticando, es que fortalecen la boca, la mandíbula y en general todos los músculos de la cara. La terapista hará ejercicios específicos, pero como padre te toca disfrutar a tu hijo, amarlo y celebrarlo; eso hará que sin darse cuenta haga todo lo que necesita para seguir avanzando.

Desde que tu bebé ha nacido puedes masajear su lenguita, mejillas y labios, de manera suave y cariñosa. Es una caricia para él y un modo de ayudarlo a ejercitar sus pequeños músculos. Juega con él. Míralo a los ojos, mándale besos. Haz caras graciosas. El está viendo, aprendiendo y copiando de ti.

Aquí te dejamos varios artículos que puedes abrir con un click en el siguiente enlace, con ejercicios que puedes hacer en casa para fortalecer los músculos de la boca y por tanto de la lengua. Siempre consulta con la terapista si tienes una, y si no, recuerda que no por despertar antes amanece más temprano, y que cada uno de estos ejercicios debe realizarse cuando el niño está listo y dispuesto a hacerlos. El desarrollo no se puede forzar y la estimulación se consigue con amor y fe en nuestros hijos.

Por: Eliana Tardio, bloguera y madre de dos niños con Síndrome de Down.
Fuente. elianatardio.com

 

0 Comentarios desactivados 5241 02 agosto, 2013 Síndrome de Down agosto 2, 2013