Diferencias entre la artrosis y la artritis

La artrosis y la artritis son enfermedades muy comunes en personas de edades avanzadas, pero hay que saber que son cada una, sus diferencias y lo que traen aparejado que es el dolor y la inflamación. Se debe recurrir a un médico de forma rápida para que el problema se detecte cuando antes.

Los términos artrosis y artritis hacen referencia a enfermedades reumáticas que afectan a las articulaciones y son tratadas por los reumatólogos. Aunque tienen puntos en común, en el fondo son entidades muy diferentes en cuanto a causas, síntomas, pronóstico y otros aspectos. Dos reumatólogas nos dan las claves para poder comprenderlas mejor y saber distinguirlas.

Definiciones

La artrosis es una enfermedad reumática crónica que lesiona el cartílago articular. Provoca dolor, rigidez e incapacidad funcional, que impide realizar con normalidad algunos movimientos tan cotidianos como cerrar la mano, subir escaleras o caminar.

El término artritis significa, literalmente, inflamación de una articulación. «Existen diferentes tipos de artritis y con mecanismos totalmente diferentes», insiste Romera. Lo que todas ellas tienen en común es el dolor e hinchazón de las articulaciones, que suele acompañarse de enrojecimiento de la piel.

En la artritis el rasgo principal es la inflamación y en la artrosis es el desgaste. Son dos enfermedades que tienen dolor, en ocasiones hinchazón y rigidez, pero en la artrosis el dolor es de tipo mecánico, es decir, se desencadena con los movimientos y mejora con el reposo.

Diferencias

La primera diferencia que salta a la vista es que la artrosis es una enfermedad única, pero con distintas formas según en la parte del cuerpo que se encuentre como puede ser en la mano, la rodilla, la cadera, los lumbares, las cervical entre otras.

En cambio, la artritis no es de forma aislada porque no se aplica a una sola patología, sino que es el denominador común de enfermedades muy diversas como la artritis reumatoide, la psoriásica, la idiopática juvenil, la espondilitis anquilosante, las micro cristalinas entre otras.

Hay que saberla entender, ya que según explica Ana Sánchez Atrio, jefa de Sección de Reumatología del Hospital Universitario Príncipe de Asturias, en Madrid, es «como un resultado final al que se puede llegar por muchos caminos». El fundamental es «el envejecimiento, pero hay otras causas», como pueden ser las artrosis que aparecen años después de una fractura de articulación.

Dolor, inflamación y otros síntomas

En patologías como la artritis reumatoide, que es la enfermedad inflamatoria articular más frecuente, sucede justo lo contrario ya que el dolor tiende a empeorar con el reposo. «Cuando la persona se levanta y empieza a caminar le va doliendo menos, como si se engrasara’», expone Sánchez Atrio. Otra característica de esta dolencia es la rigidez matutina, sobre todo en las articulaciones de las manos y los pies. En el caso del espondilo artritis, el dolor y rigidez se manifiesta, sobre todo, en la columna lumbar y también mejora con el movimiento.

Además, subrayó la importancia de reconocer estos síntomas para acudir cuanto antes al médico de atención primaria, que será el que valore la derivación al especialista. «Es crucial el diagnóstico precoz porque el pronóstico es muy distinto si se inicia el tratamiento cinco años antes o después, cuando ya hay secuelas».

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