Un niño con autismo salva a un perro de ser sacrificado y éste le corresponde con su fidelidad

Un niño con autismo salva a un perro de ser sacrificado y éste le corresponde con su fidelidad

Jack Y Rob protagonizan una preciosa historia de amistad en la que ambos se compaginan y cubren las carencias del otro. Una relación de ayuda y cariño que los hace inseparables.

Rob es un niño de siete años que padece autismo. Su familia ha estado buscando el amigo perfecto para el pequeño. Un compañero de juegos que le ayudase con sus problemas de comunicación con el mundo exterior y lo ha encontrado en este perro, mezcla de teckel que se llama Jack y que fue abandonado en el ‘Central Oklahoma Humane Society‘.

El perro iba a ser sacrificado si no fuese porque uno de los cuidadores del centro descubrió su ternura y comenzó a buscar una familia para él hasta el día que llegó Rob. Ambos conectaron desde el primer momento y desde entonces son inseparables.

La familia del pequeño dice que aunque Rob no puede comunicar sus emociones, ellos sienten su evolución y ven cómo ha superado el miedo a los otros perros.

Fuente

1 Comentarios desactivados 1175 19 marzo, 2014 Autismo marzo 19, 2014

Buscar