La Inflamación

Hola a Todos Somos Uno, en esta ocasión platicaremos de la inflación, quien de nosotros por alguna situación no ha sufrido del dolor que se genera por la inflación de alguna parte de nuestro cuerpo y esta sucede por diversas razones, técnicamente la inflación es la reacción localizada en los tejidos del cuerpo a lesiones o enfermedades. La inflamación se produce a causa de lesión física, infección u operación quirúrgica, electricidad, agentes químicos, calor, frio y radiación: también en casos de enfermedad autoinmune o cáncer.

 

Los síntomas de la inflamación son: el área afectada esta congestionada, caliente y dolorosa. Si la inflamación es externa puede haber fiebre, dolor de cabeza y perdida del apetito, a medida que los procesos reparadores del cuerpo comienzan a remplazar el tejido lesionado, la inflamación va desapareciendo gradualmente. No obstante, puede quedar un poco de pus que se drena o evacua y finalmente desaparecen los síntomas. Si la pus no se elimina, dificulta la circulación. En tal caso puede formarse una gruesa capsula alrededor de la pus, dando lugar a un absceso; en algunos casos la inflamación se hace crónica. Algunas infecciones como la tuberculosis evolucionan lentamente y el proceso de curación corre parejo con la producción de lesiones, en tal caso se forma un tejido fibroso alrededor del foco de infección. El tejido fibroso puede interrumpir el riego sanguíneo y producir la muerte del tejido privado de la sangre. Si esto ocurre en partes internas del cuerpo, se forma un absceso crónico y si afecta a la superficie cutánea se produce una ulcera.

 

El cuerpo tiende a reaccionar tras la lesión o infección inicial; el tejido dañado libera una sustancia química llamada histamina, que dilata los vasos sanguíneos de la zona afectada y deja filtrar líquido, causando tumefacción y fiebre. La permeabilidad de la pared de los vasos sanguíneos causa hinchazón; el dolor se debe en parte a la compresión de las terminaciones nerviosas y en parte a la irritación de estas por sustancias causantes o resultantes de la inflamación.

 

Como la inflamación es un proceso natural de curación, lo mejor es intervenir lo menos posible. Se limpia la zona inflamada y se aplica un antiséptico no muy fuerte. Hay que eliminar los cuerpos extraños y los posibles agentes químicos y dejar la parte inflamada en reposo si esta es extensa, muy dolorosa, persiste largo tiempo y se forma un absceso o una ulcera.

 

Remedios caseros contra la inflamación

 

Perejil: Se machaca un manojo de perejil con un poco de agua o de preferencia con alcohol de caña. Se unta en las partes afectadas como cataplasma por espacio de 25 minutos. Lave posteriormente con agua tibia y jabón neutro. Este remedio lo puede hacer tres veces al día hasta que sanen las áreas afectadas.

 

Cebolla: De una cebolla quite la piel más delgada y coloque en las partes afectadas; deje actuar por espacio de una hora; retire. Si la capa se le seca y cae debe colocar otra nuevamente.

Sábila: Aplastar una penca de sábila, con un cuchillo filetee por la mitad hasta sacar una pequeña capa que se coloca en las partes afectadas por espacio de 35 minutos. Enjuagar con agua tibia y jabón neutro. Puede realizar este tratamiento dos veces al día.

 

Papa: Rebanar una papa y colocar en forma de cataplasma por espacio de 45 minutos; de preferencia tres veces al día.

 

Achiote: Hacer un cocimiento con las hojas; 25 gramos para medio litro de agua. Lavar las partes afectadas con esta cocción.

 

Árnica: Emplastos de hojas de árnica por espacio de 25 minutos. Enjuagar y lavar las partes afectadas con jabón neutro. Este tratamiento puede realizarlo de dos a tres veces al día hasta que mejoren las áreas afectadas.

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