Guarderías públicas rechazan a niño con parálisis cerebral

Guarderías públicas rechazan a niño con parálisis cerebral

El Ayuntamiento de La Laguna ha denegado el acceso a una guardería pública a Lionel José Pérez Martín, un niño de dos años con parálisis cerebral del barrio de La Verdellada. Su discapacidad es del 70%, tres puntos por encima de la que tiene Diego de Alonso, otro niño discapacitado que también fue rechazado en la guardería de La Verdellada. La administración local se aferra a la ordenanza reguladora del acceso a las siete escuelas infantiles del municipio, para asegurar que la minusvalía de estos menores no es compatible con su equipamiento, recursos humanos y proyecto educativo.

Ainhoa Martín y Adán Pérez son los padres de Lionel. Tienen 23 años y están sin trabajo. Su único ingreso es un subsidio por desempleo de 426 euros. “Vivimos con mis suegros y gracias a la caridad de nuestras familias. Si no fuera por su ayuda no podríamos pagar la comida especial, las medicinas, la rehabilitación y la guardería de mi hijo. Pero ya no podemos pedir más dinero prestado. Y no puede ser que el Ayuntamiento nos dé la espalda discriminándonos”, lamenta Ainhoa Martín mientras Lionel la observa y sonríe, ajeno a las preocupaciones de su madre.

En agosto, la Concejalía de Bienestar Social publicó las listas de admitidos y excluidos en las guarderías de La Laguna. Lionel y Diego se habían quedado fuera. “Durante semanas estuvimos en contacto con la trabajadora social del centro. Un día nos daba esperanzas y al otro nos las quitaba hasta que dejó de cogernos el teléfono. Cuando nos enteremos por Albano de Alonso, el padre de Diego, que nos habían rechazado fuimos a verla y nos dijo que teníamos niños que requerían demasiada atención. Que cada uno necesitaba los cuidados de dos niños normales”, le dijo la funcionaria, según Ainhoa.

Lionel nació el 11 de julio de 2011, día de la festividad de San Benito, en el Hospital Universitario de Canarias (HUC). El parto fue inducido por complicaciones de la madre a los seis meses de gestación. Una semana antes de recibir el alta, cumplidos los nueve meses, el neurólogo le diagnosticó una leucomalacia quística periventricular. Se trata de una lesión cerebral caracterizada por la necrosis (muerte de las células) de tejido que suele afectar a bebés prematuros.

El niño sigue un tratamiento de rehabilitación en el HUC dos veces a la semana y va a fisioterapia a la piscina de San Benito otros dos días.

PCEste último tratamiento cuesta 1.500 euros anuales. El Ayuntamiento lo subvenciona con 900 euros, aunque la ayuda se cobra con un año de retraso. También toma medicación para la epilepsia y tiene una dieta especial compuesta por una leche de farmacia que cuesta 185 euros mensuales (que subvenciona la Seguridad Social) y todo tipo de alimentos molidos para que pueda tragarlos.

Los pediatras que lo tratan le recomendaron a sus padres que lo escolarizaran para estimular su socialización. En agosto, lo apuntaron en el centro privado El Tamboril, de Bajamar. “Estuvo genial durante un mes”, recalca su madre. Por ir dos días a la semana les cobraban 100 euros mensuales. Pero como era lejos y no podían pagar la gasolina tuvieron que sacarlo. A partir de entonces, iniciaron un desesperado peregrinar por guarderías privadas. “En algunas nos decían directamente que no, en otra me ofrecieron meterlo en el grupo de los bebés.

En dos me cerraron la puerta en la cara. Fue horrible sentirse discriminado en las públicas y en las privadas”, reconoce Ainhoa.

Finalmente, tras muchos rechazos, el centro privado La Selva, de Las Mercedes, lo aceptó. “Mi hijo ha pegado un cambio increíble. Antes, cuando lo cogía en brazos parecía un muñeco: no movía los brazos ni sostenía la cabeza. Ahora se ríe, dice algunas palabras, intenta sentarse. Le gusta tanto la guardería que los sábados y domingos se levanta a las siete de la mañana porque quiere ir como los demás días. El cambio ha sido muy positivo”, admite su madre sin disimular su temor por no poder seguir pagando la guardería de su hijo por mucho más tiempo y pensar en qué pasará cuando tenga que ir al colegio. “No se entiende que el Ayuntamiento dé la espalda a los más ayuda necesitan”, concluye.
Fuente: laopinion.es

1 Comentarios desactivados 740 23 octubre, 2013 Parálisis Cerebral octubre 23, 2013

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